Polenta e Bombolone Monte Pora fuso: el comfort food bergamasco por excelencia
Polenta cremosa con Bombolone Monte Pora Paleni fundido y mantequilla avellana a la salvia, servida en un cuenco rústico — receta inspirada en la tradición bergamasca. La polenta con Bombolone Monte Pora fundido es uno de los platos que mejor refleja el alma de la cocina de montaña lombarda. Simple, generosa y profundamente reconfortante: la polenta humeante se encuentra con el Bombolone Monte Pora Paleni, un queso semiblandо de sabor dulce y lácteo que se funde suavemente, creando una crema suave y ligeramente elástica.
Ingredientes (para 4 personas)
400 g de harina de maíz bramata (polenta rústica)
1,7 litros de agua
200 g de Bombolone Monte Pora Paleni, en lonchas finas
50 g de mantequilla de malga (mantequilla de montaña)
Sal gruesa al gusto
Pimienta negra recién molida al gusto
Hojas de salvia fresca (opcional)
Preparación
1. Cocer la polenta
Llevar el agua a ebullición con una pizca de sal gruesa. Verter la harina de maíz en forma de lluvia, removiendo con unas varillas para evitar grumos. Bajar el fuego y cocer durante 50–60 minutos, removiendo frecuentemente con una cuchara de madera. La polenta está lista cuando está blanda y se despega de los bordes de la olla.
2. Preparar la mantequilla avellana a la salvia
En un cazo pequeño, derretir la mantequilla a fuego suave con las hojas de salvia hasta que adquiera un ligero color avellana. Reservar.
3. Fundir el Bombolone y emplatar
Al final de la cocción, apagar el fuego o mantener la llama muy baja. Añadir las lonchas de Bombolone Monte Pora y remover hasta que se fundan. El queso quedará cremoso y ligeramente elástico sin separarse. Verter la polenta en platos hondos, rociar con la mantequilla a la salvia y añadir pimienta negra recién molida. Servir inmediatamente, bien caliente.
El Bombolone Monte Pora: un queso único
El Bombolone Monte Pora toma su nombre de su forma redondeada y de la tradición quesera del alpeggio Monte Pora, en Val Seriana. Producido por Paleni, tiene una pasta semiblanda, un color pajizo claro y un sabor dulce con ligeras notas lácteas. Se funde muy bien, creando una crema suave y ligeramente elástica, ideal para platos calientes.
Consejo del chef
Para una versión más rica, añadir speck crujiente o panceta salteada. Para una variante más delicada, usar mantequilla avellana simple sin salvia.
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